Los mejores para esta etapa son los broqueles, un tipo de arete pequeño y ajustado al lóbulo que evita enganches o movimientos bruscos. Este diseño está pensado para acompañar las actividades naturales del bebé sin riesgos ni molestias.
Los broqueles:
La piel del bebé es extremadamente sensible, por lo que elegir materiales de alta calidad es fundamental. La joyería fina en oro es la opción más segura, ya que no causa irritación y es hipoalergénica por naturaleza.
Sin embargo, es importante considerar que el oro se mezcla con otras aleaciones para darle dureza y brillo, así que siempre revisa:
Para complementar este regalo, muchas familias obsequian una pieza especial que acompañe este momento, como se menciona en Dijes y medallas religiosas para celebrar el nacimiento de un bebé.
Las perlas son un clásico para recién nacidas. Su brillo suave representa pureza, armonía y belleza natural.
Perfectas para familias que buscan algo delicado y atemporal.
Nada iguala el brillo de un diamante, incluso en su versión más miniatura. Además de ser una gema duradera, simboliza protección y fortaleza: un deseo hermoso para la vida de tu bebé.
Si buscas una opción brillante y económica, las zirconias ofrecen destellos espectaculares y múltiples colores sin comprometer la belleza del diseño.
Corazoncitos, estrellas, flores, mariposas y pequeños animales son ideales para celebrar su esencia infantil. Estos diseños suelen ser los favoritos como “primer par” de aretes.
Aunque una alergia al oro puro es casi imposible, las aleaciones pueden causar reacciones en algunos casos. Observa si aparece:
Lo ideal es retirar el arete y esperar unas horas. Si la piel vuelve a su estado normal, es probable que alguna aleación no sea compatible con su piel.